Una Acusación Injusta

El concepto democracia significa libertad, pero existe una idea alternativa la cual postula que no puede permitirse que las personas se hagan cargo de sus propios asuntos, a la vez que se tiene un rígido control de los medios de información.

Noam Chomsky plantea que la sociedad vive un control rígido de los medios de comunicación a través de propagandas que buscan cambiar la manera de pensar de un grupo mayoritario de la sociedad. Un ejemplo es  el del presidente norteamericano Woodrow Wilson, quien a través de propagandas logró despertar a una sociedad pacifista para ir a la guerra.

Hoy en día la propaganda viaja más rápido que nunca a través de las diferentes redes sociales. Esto permite que la misma tenga mayor influencia para controlar rápido y rígidamente a la sociedad.

La República Dominicana hoy vive las consecuencias de la propaganda diseñada para dañar la imagen del país y forzarlo a realizar acciones en contra de su constitución bajo la presión de organismos internacionales.

Estos organismos describen una propaganda de calificar a la República Dominicana de racista y genocida por realizar gestiones para defender la soberanía del país que, desde hace años, sufre una invasión pacífica de la hermana nación de Haití. Se maneja la propaganda exponiendo mentiras que para los desconocidos del tema, se vuelven real.

Primera mentira: “La República Dominicana es Racista.” Resultan palabras sumamente extrañas para un dominicano tacharlo de racista cuando existen frases como “tenemos el negro detrás de la oreja” haciendo referencia de que cada dominicano tiene un antepasado negro. Se sabe que el dominicano no es de piel blanca pura.

Los hospitales de la nación dominicana se encuentran abarrotados de mujeres haitianas a quienes se les atienden sin problemas para que den a luz como fue informado en el periódico Hoy en 28 de octubre del 2014. Estos hospitales dominicanos están teniendo problemas para atender a las dominicanas por razones de espacios, es decir, son tantas las madres haitianas que no hay mucho espacio para atender a las dominicanas.

Segunda mentira: “Los haitianos sufren de genocidios en la República Dominicana.” Acusados de tan alarmante acciones que supuestamente ejecutan los dominicanos, cabe destacar que reportes policiales aseguran que muchos de esos genocidios son realizados por los mismos haitianos. Por hechos aislados no podemos culpar toda una sociedad, sobre todo cuando los dominicanos sufren asesinatos por parte de los haitianos.

Tercera mentira: “Los dominicanos repatrian a “dominicanos nacidos” de hijos de haitianos.” La Constitución de la República Dominicana aclara que el proceso de la nacionalidad jurídica es por medio de “Jus Sanguinis” el cual plantea que son dominicanos hijos de dominicanos.

La Carta Magna rechaza que aquellos que nacen en la República Dominicana tienen el derecho de ser dominicanos por “Jus Solis.” Muchos haitianos que alegan que son dominicanos en realidad nacen de haitianos ilegales, por ende no reciben la nacionalidad dominicana.

Pero la República Dominicana no es la única en utilizar el Jus Sanguinis para determinar la nacionalidad de una persona. La mayoría, para no generalizar, de los integrantes de la Unión Europea utilizan este tipo de nacionalidad jurídica. Los países de la región, utilizan el mismo método para otorgar la nacionalidad. Es decir, solo por nacer en uno de estos países, no da derecho a optar esta nacionalidad.

La propaganda impulsada por organismos internacionales, como también personajes políticos que desean perjudicar la imagen del país desconocen muchos hechos. Existen hechos relevantes para indicar que la presión que se ejerce sobre la República Dominicana es absurda.

Por ejemplo el 26 de Febrero del año en curso, manifestantes haitianos en Puerto Príncipe, violentaron la instalación del consulado dominicano, quemaron la bandera dominicana e izaron la bandera haitiana. Esto es una ofensa a nivel internacional debido a que el terreno de un consulado es considerado suelo de ese país, es decir, violentar un consulado implicaría violentar al mismo país de la cede en su suelo.

Debido al terremoto de Haití, ocurrido en el año 2010, los establecimientos del gobierno haitiano fueron destruidas. Para entonces el presidente de la República Dominicana Leonel Fernández, les facilitó instalaciones físicas en Jimaní para que el gobierno central se acomodara, situación que no todos los países permiten: Dejar que un gobierno se coloque dentro de otra nación.

La República dominicana está siendo víctima de una propaganda dañina por los medios. Redes sociales como Twitter, Facebook, se hacen eco de esta propaganda y muchas personas creen lo que ven pero no investigan lo que es. Se invita a buscar más información antes de juzgar a un país que ha hecho más que cualquier otro por la nación haitiana, la cual comparte la isla con la República Dominicana.

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